Honguitos para hacer yogurt: qué son, cómo se llaman y cómo usarlos en casa

Los llamados honguitos para hacer yogurt suelen ser, en realidad, nódulos o gránulos de kéfir de leche. No son hongos como una seta ni un moho: son un cultivo vivo formado por una comunidad de bacterias y levaduras capaz de fermentar leche. El resultado no es exactamente un yogur clásico, sino kéfir de leche: un fermentado ácido, fresco y de textura líquida o cremosa según la leche, la temperatura, la cantidad de cultivo y el tiempo de fermentación. Si lo que quieres es yogur firme de cuchara, conviene distinguir entre nódulos de kéfir y cultivos específicos de yogur.
¿Qué son exactamente los honguitos para hacer yogurt?
Son gránulos de kéfir de leche: un cultivo vivo tradicional que se añade a la leche para transformarla en una bebida fermentada. En el lenguaje popular también se llaman hongo kéfir de leche, búlgaros, nódulos de kéfir o granos de kéfir.
La confusión viene de su aspecto. Los nódulos son pequeñas masas blanquecinas, irregulares y granuladas. Al ponerse en leche, los microorganismos del cultivo consumen parte de la lactosa, producen ácidos orgánicos y modifican la textura. Por eso el resultado puede recordar a un yogur líquido, aunque el cultivo y el proceso no sean los mismos que en un yogur tradicional.
¿Cómo se llaman los hongos para hacer yogurt?
Se llaman nódulos de kéfir, gránulos de kéfir, granos de kéfir, búlgaros o hongo de kéfir de leche. El término hongo es popular, pero no es el más preciso desde el punto de vista microbiológico.
Si quieres preparar kéfir, necesitas nódulos de kéfir de leche. Si quieres yogur clásico, necesitas un cultivo de yogur, que puede ser termófilo —como búlgaro o griego— o mesófilo —como Filmjölk, Matsoni o Viili—. Ambos fermentan leche, pero no dan el mismo resultado.
¿El kéfir es hongo o bacteria?
El kéfir no es un hongo aislado ni una bacteria aislada. Es un consorcio microbiano: una comunidad de bacterias y levaduras que conviven dentro de una matriz natural.
Esa comunidad es lo que diferencia al kéfir de un yogur convencional. El yogur se basa principalmente en bacterias lácticas seleccionadas para cuajar la leche; el kéfir combina fermentación láctica y actividad de levaduras, por eso puede tener un sabor más complejo, ácido, fresco y a veces ligeramente efervescente. Las revisiones sobre kéfir describen esta diversidad como una de sus señas de identidad frente a otros lácteos fermentados (Prado et al., 2015; Bourrie et al., 2016).
¿Qué diferencia hay entre kéfir de leche, yogur y yogur de kéfir?
El kéfir de leche se prepara con gránulos vivos y fermenta a temperatura ambiente. El yogur clásico se elabora con cultivos de yogur y, según el tipo, puede necesitar calor controlado o una temperatura ambiente templada.
| Lo que quieres preparar | Cultivo adecuado | Temperatura habitual | Tiempo orientativo | Resultado |
|---|---|---|---|---|
| Kéfir de leche tipo yogur líquido | Gránulos de kéfir de leche | 18–30 °C | 24–48 h | Bebida fermentada ácida, líquida o cremosa |
| Yogur búlgaro o griego | Cultivo de yogur termófilo | Alrededor de 43 °C | Activación de 10–24 h; futuras tandas de 6–15 h | Yogur más cuajado y consistente |
| Filmjölk, Matsoni o Viili | Cultivo de yogur mesófilo | 25–30 °C | 12–24 h, con posible activación más lenta | Yogur de fermentación a temperatura ambiente templada |
| Kéfir de agua | Gránulos de kéfir de agua | Temperatura ambiente | 1–2 días | Bebida fermentada sin leche; no es yogur |
El llamado yogur de kéfir suele ser kéfir de leche más espeso, enfriado o colado para acercarlo a una textura de yogur. Es una expresión habitual en cocina casera, pero conviene recordar que el cultivo no es el mismo que el de un yogur búlgaro, griego, Filmjölk, Matsoni o Viili.
¿Qué microorganismos se han encontrado en los granos de kéfir?
La microbiota del kéfir varía según el origen del cultivo, la leche, la temperatura y el manejo. Aun así, la literatura científica describe los gránulos de kéfir de leche como ecosistemas complejos en los que pueden aislarse bacterias y levaduras representativas; se trata de hallazgos generales sobre el kéfir, no de una declaración de composición de ningún producto concreto (Bourrie et al., 2016).
- Lactobacillus kefiranofaciens
- Lactobacillus kefiri
- Lactococcus lactis
- Leuconostoc mesenteroides
- Saccharomyces cerevisiae
- Kluyveromyces marxianus
Esta diversidad explica por qué el kéfir no se comporta como un fermento de uso único. Un cultivo tradicional bien cuidado puede seguir fermentando tanda tras tanda, mientras que un producto de supermercado ya elaborado es un alimento terminado para consumo inmediato.
¿Para qué sirven los nódulos de kéfir de leche?
Sirven para fermentar leche en casa de forma continua. Los nódulos se separan del kéfir ya hecho, se vuelven a poner en leche nueva y así empieza otra fermentación.
Su función principal no es comerse los gránulos, sino usarlos como cultivo madre. Con ellos puedes preparar kéfir de leche fresco, ajustar la acidez a tu gusto y repetir el proceso durante mucho tiempo. Las variables que más cambian el resultado son la cantidad de cultivo, la cantidad de leche, la temperatura y el tiempo.
¿Qué material necesitas para hacer kéfir con hongo de leche?
Necesitas un recipiente limpio, leche, un colador y una forma de cubrir el recipiente durante la fermentación. No hace falta un equipo complicado.
| Material | Para qué sirve | Recomendación práctica |
|---|---|---|
| Recipiente de vidrio | Fermentar la leche con los nódulos | Debe tener capacidad suficiente para la tanda |
| Leche | Alimento del cultivo | Pasteurizada o UHT para empezar; entera si buscas más cuerpo |
| Colador de malla fina | Separar los gránulos del kéfir ya hecho | Mejor no metálico para uso habitual |
| Paño o papel de cocina | Proteger el recipiente del polvo | Sujetarlo con una goma y dejar que el cultivo respire |
| Cuchara limpia | Ayudar a colar o mover suavemente | Evitar utensilios de aluminio u otros metales reactivos |
También conviene mantener separados los utensilios de otros fermentos, como kombucha, kéfir de agua o yogures, salvo que se limpien bien antes de usarlos. Así se reducen contaminaciones cruzadas que pueden alterar el cultivo.
¿Cómo se hace kéfir con hongo de leche en casa?

El proceso básico consiste en poner los gránulos en leche, dejarlos fermentar y colarlos cuando la leche haya espesado. Después, los gránulos vuelven a leche nueva.
| Etapa | Qué hacer | Señal práctica |
|---|---|---|
| Preparación inicial | Si el cultivo llega con líquido de cobertura, se cuela y ese líquido no se consume | Los gránulos quedan separados y listos para usar |
| Primera fermentación | Usar una cantidad moderada de leche, sobre todo si el cultivo es joven | La leche empieza a espesar y puede aparecer algo de suero |
| Fermentación habitual | Dejar el recipiente entre 18 y 30 °C, lejos del sol directo | En 24–48 h suele adquirir textura de yogur líquido |
| Colado | Separar el kéfir ya fermentado de los gránulos | El líquido fermentado se consume y los gránulos se reutilizan |
| Nueva tanda | Volver a poner los gránulos en leche limpia | El ciclo se repite |
En las primeras tandas es normal que el resultado varíe. Si no espesa, puede necesitar más tiempo, menos leche o un lugar algo más templado. Si se separa mucho suero, probablemente ha fermentado demasiado rápido o durante demasiado tiempo.
¿Cómo cuidar el hongo de kéfir para que siga activo?
Necesita leche renovada, temperatura adecuada y utensilios limpios. El cuidado no es difícil, pero sí requiere constancia.
Lo ideal es fermentar en vidrio, proteger el recipiente con papel de cocina o un paño limpio y evitar metales reactivos como el aluminio. No hace falta lavar los gránulos en cada cambio de leche; de hecho, no suele ser recomendable. Si se lavan de forma ocasional, debe hacerse con agua fría o tibia, nunca caliente.
- Alimento fresco.
- Temperatura estable.
- Higiene razonable.
- No dejarlo olvidado durante demasiado tiempo.
Si necesitas parar unos días, puedes ralentizar el cultivo en el frigorífico con leche. Al recuperarlo, puede necesitar alguna tanda para volver a su actividad normal.
¿Se pueden hacer nódulos de kéfir de leche desde cero?
No de una forma doméstica fiable. Los nódulos de kéfir no se fabrican mezclando leche y yogur, dejando leche al aire ni juntando bacterias sueltas.
Los gránulos son una estructura biológica compleja que se reproduce a partir de un cultivo ya existente. Con buenos cuidados pueden crecer, agruparse y aumentar en cantidad, pero necesitas partir de nódulos vivos. Por eso, hacer nódulos de kéfir de leche desde cero no es una recomendación segura ni realista en casa.
Si tus gránulos son pequeños al principio, no significa que sean malos. Los cultivos jóvenes suelen tener gránulos más pequeños y, con sucesivas fermentaciones, pueden aumentar sobre todo en cantidad. Lo importante es que fermenten bien, produzcan acidez limpia y generen un olor fresco.
¿Qué leche conviene usar para hacer kéfir tipo yogur?
La opción más sencilla para empezar suele ser leche de vaca pasteurizada o UHT. La leche entera tiende a dar una textura más cremosa, aunque también pueden usarse leches semidesnatadas o desnatadas.
La leche de cabra puede dar un kéfir menos espeso porque su composición es distinta. La leche de oveja, al tener más sólidos, suele generar resultados más densos. La marca de la leche, el tratamiento térmico y el contenido graso influyen mucho, así que cambiar de leche puede mejorar el resultado sin tocar todas las demás variables.
También puede usarse leche sin lactosa. En bebidas vegetales el resultado suele ser más líquido y el cultivo necesita cuidados especiales, porque su entorno natural es la leche animal. Si se fermentan bebidas vegetales, conviene hacer revitalizaciones periódicas en leche para mantener la fuerza del cultivo.
¿Puedes usar honguitos de kéfir si tienes intolerancia a la lactosa?
La fermentación reduce parte de la lactosa, pero no la elimina por completo. Por eso no se puede afirmar que el kéfir de leche sea apto para todas las personas con intolerancia.
¿Cómo conseguir un kéfir más espeso y menos ácido?
La textura mejora ajustando leche, tiempo, temperatura y reposo en frío. Si el kéfir queda muy ácido o se separa en cuajo y suero, normalmente ha fermentado demasiado.
Para hacerlo más suave, puedes colarlo antes, reducir la cantidad de gránulos en la siguiente tanda o usar algo más de leche. Para conseguir más cuerpo, ayuda usar leche entera, elegir una leche que coagule bien y enfriar el kéfir ya colado durante unas horas. El frío no corrige una fermentación mal hecha, pero sí mejora la consistencia de un kéfir que ya ha fermentado correctamente.
La señal práctica de un buen punto es una leche espesa, con sabor ácido fresco y, como mucho, algo de suero visible. Si hay mucho suero, el resultado será más fuerte. Se puede consumir, pero quizá no sea el punto más agradable para quien busca un kéfir tipo yogur.
¿Qué es más sano: el kéfir o el yogur?
No hay una respuesta universal. Kéfir y yogur son fermentados distintos, y cuál encaja mejor depende de la persona, la receta, la tolerancia digestiva, el tipo de leche y el conjunto de la dieta.
El kéfir tradicional destaca por su diversidad microbiana y por la presencia de bacterias y levaduras en el cultivo. El yogur suele ofrecer una textura más estable, un sabor más familiar y un proceso más controlado, sobre todo en yogures termófilos elaborados con yogurtera. La investigación clínica sobre kéfir ha crecido, pero no convierte al kéfir en una solución general para problemas concretos de salud (Fijan et al., 2026).
Una comparación razonable sería esta: si quieres un fermentado vivo, cambiante y reutilizable, el kéfir de leche es muy interesante. Si buscas textura firme de cuchara y acidez más previsible, un cultivo de yogur puede ser mejor elección.
¿Dónde se consigue el hongo para hacer yogur o kéfir?
Conviene conseguirlo en una tienda especializada en fermentación, con cultivo fresco, instrucciones claras y soporte si algo no fermenta bien. Un cultivo vivo no es lo mismo que un alimento ya fermentado listo para tomar.
En supermercados como Carrefour o Mercadona puede haber kéfir ya preparado, yogures fermentados o productos relacionados, pero eso no significa que sean nódulos vivos reutilizables. En marketplaces como Amazon pueden aparecer ofertas de hongo kéfir, aunque la calidad, la conservación y el soporte dependen de cada vendedor.
- Que sea un cultivo vivo activo.
- Que se envíe protegido para el tránsito.
- Que incluya una guía de cuidados.
También ayuda que puedas resolver dudas si al principio no espesa, fermenta demasiado rápido o aparece separación de suero.
¿Qué opción de Kefiralia encaja si quieres empezar?
Si quieres los llamados honguitos para hacer yogurt, normalmente la opción adecuada es el kéfir de leche. Si en realidad quieres yogur firme de cuchara, conviene elegir un cultivo de yogur.
En Kefiralia trabajamos con cultivos vivos tradicionales para fermentación casera. El kéfir de leche es la opción más parecida a ese hongo de leche que fermenta una y otra vez. Los yogures búlgaro y griego son termófilos y necesitan calor estable alrededor de 43 °C. Filmjölk, Matsoni y Viili son mesófilos y fermentan a temperatura ambiente templada, sin yogurtera cuando las condiciones son adecuadas.
La decisión depende de tu rutina. Para una bebida fermentada diaria, viva y ajustable, kéfir de leche. Para yogur más clásico, cultivo de yogur. Para una alternativa sin leche, kéfir de agua, sabiendo que no produce yogur sino una bebida fermentada.
Preguntas frecuentes
¿Dónde se consigue el hongo para hacer yogur?
Se consigue en tiendas especializadas en fermentos, a través de personas que ya tienen un cultivo activo o en comercios centrados en fermentación casera. Para empezar con seguridad, lo más prudente es elegir un cultivo vivo con instrucciones, conservación adecuada y soporte técnico. En la práctica, lo que se suele llamar hongo para hacer yogur suele ser kéfir de leche.
¿Cómo se llaman los hongos para hacer yogurt?
Se llaman nódulos de kéfir, gránulos de kéfir, granos de kéfir, hongo de kéfir de leche o búlgaros. La palabra hongo es popular, pero no describe bien el cultivo: los gránulos contienen una comunidad de bacterias y levaduras. Para yogur clásico no se usan nódulos de kéfir, sino cultivos específicos de yogur.
¿Dónde comprar el hongo para hacer kéfir en casa?
Puedes comprarlo en una tienda especializada en cultivos vivos para fermentación casera. Antes de elegir, revisa que sea un cultivo fresco, que no sea solo kéfir ya preparado, que incluya instrucciones y que exista ayuda para las primeras fermentaciones. Kefiralia ofrece cultivos vivos tradicionales pensados para preparar kéfir en casa de forma repetida.
¿Qué es más sano, el kéfir o el yogur?
Depende de la persona y del contexto. El kéfir suele aportar una fermentación más compleja por su comunidad de bacterias y levaduras; el yogur ofrece una textura más estable y una acidez más previsible. Lo importante es que sea un fermentado bien elaborado, sin exceso de azúcares añadidos y compatible con tu tolerancia digestiva. Si hay condiciones médicas, consulta con un profesional.
¿Los nódulos de kéfir de Mercadona sirven para hacer kéfir en casa?
Mercadona y otros supermercados suelen vender kéfir ya elaborado, no necesariamente nódulos vivos reutilizables. Un kéfir listo para beber no sirve como sustituto fiable de un cultivo tradicional. Para fermentar tanda tras tanda necesitas gránulos de kéfir de leche activos, capaces de separarse del líquido fermentado y volver a ponerse en leche nueva.
¿El hongo kéfir de leche sirve para hacer yogur espeso?
Sirve para hacer kéfir de leche, que puede quedar cremoso y recordar a un yogur líquido. Para conseguir más densidad puedes usar leche entera, colar en el punto adecuado y enfriar el kéfir ya fermentado. Si buscas un yogur firme de cuchara de forma constante, encaja mejor un cultivo de yogur búlgaro, griego o mesófilo.

