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Burumart Commerce S.L Registro sanitario 31.003004/SS para Fabricación o Elaboración o Transformación. - Enzimas.

Nuestro Kéfir, garantía de calidad con supervisión sanitaria, la manera más económica y natural de tomar probióticos

No todos los cultivos de kéfir o yogur son iguales, la diferencia es invisible pero muy importante, la cantidad, la actividad, la diversidad y los tipos de microorganismos probióticos son los factores más importantes para que sus efectos sobre la salud sean apreciables.

Aunque nuestros cultivos puedan parecer algo caros, los diversos costes existentes como los impuestos, análisis de laboratorio e instalaciones necesarias para cumplir la normativa sanitaria nos obligan a establecer precios mayores de lo que desearíamos. En internet se pueden encontrar tiendas o particulares que venden cultivos a un precio muy inferior (incluso algunos similar al nuestro) y aún no tenemos constancia de que se cumplan ni los requisitos sanitarios ni mucho menos de ningún tipo de criterio de calidad probiótica.

Kéfir y yogures comerciales

Lamentablemente la mayoría de yogures o kéfir que podemos encontrar en el supermercado son de una calidad probiótica dudosa. A parte de la cantidad de procesado industrial que reciben, la actividad de sus microorganismos, sus tipos, así como la cantidad necesaria para colonizar diversas zonas del aparato digestivo apenas cumplen con los criterios mínimos. Su composición nutricional, también suele ser diferente y la industria está más centrada en cualidades organolépticas o en beneficios económicos que fidelicen al cliente ( agregando azúcares, conservantes, edulcorantes etc ). Incluso si consideramos los pocos productos potencialmente probióticos que podemos encontrar en el supermercado, su es coste elevado semana tras semana, muchos contienen aditivos y su microdiversidad es muy reducida. 

Además del conteo final de cada tipo de bacteria, la diversidad de microorganismos utilizados para fermentar también es importante. Los beneficios probióticos son solo una parte del kéfir, también su composición nutricional con diferentes tipos de fermentaciones y procesado por parte de los microorganismos determinarán también la riqueza del alimento resultante, enzimas, ácidos orgánicos etc. En el kéfir y yogur comerciales se utilizan pocas cepas y sobre todo optimizadas para la producción industrial, para conseguir que su sabor sea replicable y fácil de producir en masa.

Pastillas probióticas

También podéis considerar el coste de pastillas probióticas de herboristería. Dependiendo de la marca pueden llegar a tener un precio en torno a 10-50 euros por 30 cápsulas. En función de la dosis, conllevaría un gasto entre 10 y 100 euros al mes. Con un cultivo  kéfir tradicional, solo existe el coste inicial y el coste de la materia prima utilizada, esto es, leche o azúcar , dependiendo del tipo de kéfir elegido. Además dependiendo de como hayan sido almacenadas, la cantidad de bacterias vivas que llegan a nuestra casa puede resultar muy reducida por lo que su calidad sin conocer bien las circunstancias de su almacenamiento puede ser muy inferior a lo esperado. Como comentábamos previamente, además de sus microorganismos potencialmente beneficiosos, el kéfir también aporta una composición nutricional interesante.

Nuestros cultivos de kéfir sin embargo, pueden generar bacterias probióticas y de calidad durante largos periodos de tiempo, sin intermediarios que hagan perder calidad y todo esto en tu propio hogar con los ingredientes que tú elijas. Un cultivo bien cuidado y sin contaminaciones cruzadas puede durar años o toda la vida con igual calidad probiótica.

Para cercioraros podéis consultar nuestro registro sanitario en la web de AESAN ( Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ) Comprobar Registro Sanitario rellenando un simple formulario, bien introduciendo nuestro número de registro sanitario o bien nuestra razón social.


Podéis ver claramente que aparecemos con el registro sanitario 31.003004/SS para Fabricación o Elaboración o Transformación. - Enzimas.


Atentamente y desde la pasión por la comida natural, Gorka González

Kefir